En 1945, las comunidades empezaron a añadir flúor al agua y, como resultado, las caries en los niños disminuyeron de forma dramática. En el 2002, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades encontraron que el 66% de la población americana recibía agua fluorada en la llave de sus hogares.
Chequea con tu profesional dental para ver si tu proveedor de agua local tiene niveles adecuados de flúor (entre 0.7 y 1.2 partes de flúor por cada millón de partes de agua). En áreas sin flúor en el agua o en hogares donde la principal bebida es agua no fluorada, tu dentista puede recomendar suplementos diarios de flúor.
Una alternativa para tener agua fresca sin la botella, es filtrar el agua de tu llave con un producto como el sistema de filtrado de agua PŪR®. El uso de un sistema PŪR® con agua de la llave te da un agua más limpia y con mejor sabor, sin filtrar el flúor que es tan importante a la hora de combatir las caries. PŪR también tiene el sello de aprobación de la ADA.
Referencias:
Kids Health (en inglés)Health A to Z (en inglés)
International Bottled Water Association (en inglés)
Med Page Today (en inglés)






